Lino, algodón tupido y papeles japoneses filtran con gracia, suavizando bordes del haz y unificando el campo visual. Busca tramas que no amarilleen el color y marcos que oculten el punto brillante. En lámparas de mesa, una elipse generosa evita deslumbramientos laterales. Limpia difusores con regularidad: el polvo altera tono y salida. Combina texturas para capas de carácter. Notarás cómo el ambiente resulta más táctil sin subir niveles de luz.
Vidrio opal es el aliado clásico para uniformidad; acrílicos de calidad con microtexturas logran difusión controlada. Si usas downlights, prefiere ópticas profundas y anillos negros que escondan la fuente. Para lineales, perfiles con cobertura satinada reducen el efecto de puntos. Un leve retroceso del difusor respecto al borde minimiza deslumbramiento. No todo debe ser mate: alternar brillos suaves crea riqueza visual sin chispazos molestos ni reflejos especulares invasivos.